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15 ene. 2011

PIRINEO ARAGONÉS y COSTA CANTÁBRICA julio 2009. 5

Lunes 27 de Julio

Los días de vacaciones iban terminando y decidimos, para rematar el viaje, dirigirnos por la costa vasca hasta donde llegásemos.
Amaneció muy nublado comenzando un ligero “txirimiri” o como se escriba. Parecía otro mundo comparado con el fin de semana de sol y playa.

Salimos hacia Zarauz por la autovía para buscar un área de Autocaravanas que nos indicó Miguel. Tráfico congestionadísimo, llovía bastante, todo gris. En la salida a Zarauz empezaron los problemas. No encontramos el sitio. Todo indicado de viva voz resulta muy problemático. A esto se añade que a partir de aquí, las carreteras junto a la costa son verdaderamente endiabladas. Volvimos hacia Orio y solo fuimos capaces de encontrar una carretera que bordea la ría para detenernos y hacer algunas fotos. Sin posibilidad de hacer otra cosa continuamos la marcha pasando por Guetaria sin un solo metro cuadrado donde pararnos.

Nos detuvimos en Zumaya para buscar un área con servicios de carga y descarga que localizamos en el foro de AC Pasión. Sin navegador y sin señales del área por ningún sitio, nos costó Dios y ayuda localizarla, incluida una vuelta por el pueblo detrás de dos autocaravanas que supongo también iban perdidas porque salieron sin encontrar nada. Al final y con mucha dedicación la localizamos y aprovechamos para comer, recargar y vaciar. Allí se me cayó en el “foso” la tapa del “Thettford” al vaciar. Menos mal que parece que no influye para nada en su estanqueidad. Sin embargo no nos gustó nada el sitio para pernoctar por lo aislado que está y sobretodo en medio de un polígono industrial. No me extraña que no hubiese nadie. Decidimos parar en un aparcamiento que vimos en una rotonda a la entrada del pueblo y nos pusimos junto a otra autocaravana extranjera. 

Castro Urdiales
Visitamos el pueblo, comprando algunas cosas para la auto en los “chinos” y sin mayor entusiasmo por el sitio decidimos marchar. Al intentar salir del parking resulta que se me puso otro coche muy pegado detrás de mí, donde creía que no se pondría nadie, y la operación se convirtió en el primer roce del extremo izquierdo posterior de la autocaravana.  Se torcía todo y la contrariedad iba en aumento.

Salimos a buscar sitios mas favorables pero no hacíamos mas que acumular kilómetros dejando pasar sitios y lugares que nos hubiera apetecido ver. Adivinábamos los paisajes pero sin posibilidad de detenernos en ningún sitio. Así llegamos hasta Motrico, donde encuentro un aparcamiento amplio que tiene una buena perspectiva de toda la ría, solamente con la intención de estirar las piernas y  hacer alguna foto,  pero la guardia municipal no me da opción ni siquiera a parar el motor. Desde la carretera sin detenerse, nos pitaron y sacando ostensiblemente el brazo por la ventanilla hacían ademanes de “que nó”, que nó y que nó. Evidentemente supuse que se referían a que no se podía pasar la noche allí, no a que no nos pudiésemos detener ni siquiera para poder descansar unos minutos....¡¡serán zopencos!! Tremendo. La persecución a las autocaravanas en localidades determinadas es de vergüenza. Recordé el enorme camping que hay en Motrico. Sería por eso? Temería el sin duda potentado dueño del camping de turno quedarse sin negocio si permitía siquiera detenerse una autocaravana en sus territorios?...  



En marcha pues; Seguimos camino por aquellas estrecheces y viendo los sitios y paisajes “al paso”, todo constreñido, agobiante. Deba, Ondárroa, Lequeitio, lugares muy bonitos pero imposible parar en ningún sitio. Recuerdo las intentonas y resulta decepcionante. Aquí no dejan, aquí no hay sitio, aquí no cabemos, prohibido autocaravanas..etc. Con el mal sabor de boca del roce en el aparcamiento anterior, ya iba un poco mosqueado. Además nos equivocamos de carretera y cuando nos quisimos dar cuenta íbamos en dirección al interior en lugar de seguir por la costa. Como ya se hizo de noche y llovía intermitentemente, decidimos seguir por el “Duranguesado” ya que por lo menos las carreteras eran decentes y salir por Bilbao otra vez a la costa aunque fuese al día siguiente. 



Una vez mas, aplicando la filosofía autocaravanista. No pasa nada, ya vendremos en otra ocasión si a estos les entra algún día el sentido común, o.....quizá no, ¡que les dén!. Kilómetros y mas kilómetros vamos llegando a Bilbao y su entramado de autovías donde arreció la lluvia con fuerza y con el aumento del tráfico nocturno decidí parar en el primer sitio apropiado para terminar el día. En estos casos no hay otra solución que las gasolineras, aunque no me gusta esta solución, y así fue. No sé a qué altura de Bilbao pero no habíamos cogido todavía la autovía para Santander cuando veo una, después de una gran subida y donde se encontraban cientos de camiones. Así terminó el día muy cansados de tanto conducir, con sensación de frustración dándonos cuenta que no había sido hábil en el tema de circular a nuestro aire por donde surja. Aquí es donde se nota la inexperiencia y hay que darle tiempo al tiempo.

Martes 28 de Julio

Cerca de Laredo y Santoña
Cuando nos despertamos estábamos absolutamente solos en medio del enorme aparcamiento. Tranquilo desayuno y camino de Santander, y nada más pasar Bilbao, salimos de la autovía para seguir lo mas cercano posible a la costa. Las autovías son para lo que son. Carreteras endiabladas enlazando pueblecitos pequeños que parecen haberse quedado fuera de la civilización, una vez que se les quita el enlace directo con las grandes vías de comunicación.... pero... siguen teniendo vida. Paramos en un ensanche de la carretera junto a un restaurante con unas vistas al Cantábrico y al puerto del Bilbao espectaculares. Estábamos muy altos sobre el mar. Otra falta de experiencia es no tomar nota de estos sitios que merecen la pena, luego te fastidia no recordar ni como se llaman ni donde estaban exactamente. Continuamos muy tranquilos desembocando en Castro Urdiales, la enorme villa veraniega cántabra llena de bilbaínos. Fuimos buscando el aparcamiento junto a la plaza de toros sin mas datos que los carteles que encontrábamos, lo que nos costó cruzar todo el pueblo. Aparcamos sin problemas y nos dispusimos a recorrer la localidad bordeando el mar. Bastante alejados del centro pero nos dio lugar a conocer algunos rincones muy interesantes, como una cala pequeñita llena de piedras en donde entra el mar por debajo de un puente natural y en donde han puesto unas esculturas de bronce, unos niños lanzándose al agua desde el alto del acantilad . Muy original, aunque ya había alguna figura que le faltaba un brazo o la cabeza, en fin...


Recorrimos toda la zona del puerto y viendo lo alejados de la auto que estábamos, decidimos quedarnos a comer por allí, pero estaba todo a tope, hasta que encontramos un sitio en donde se puede solucionar el tema al estilo de Bilbao, a base de pinchos,¡ y que buen resultado tuvo el tema !. Después nos sentamos en una terraza a tomar café y descansar a la sombra durante un buen ratito. Nos dio tiempo de comprar una tarjeta de memoria para la cámara porque se nos quedaban pequeñas las que teníamos. Despacito regresamos a la auto , todo cuesta arriba, lejos y con mucho calor. Otro ratito descansando y salimos nuevamente por la carretera costera ofreciéndonos otra amalgama de subidas y bajadas pero con menor sensación de agobio. Algunas zonas para detenerse y contemplar desde el alto de los acantilados el Cantábrico y toda la costa a un lado y otro. Mejores carreteras que por el País Vasco. 



 Así llegamos a Laredo con su famosa bahía, pero por serlo y estar en pleno mes de julio, estaba absolutamente congestionado. Cruzar esta localidad me recordó La Gran Vía madrileña por lo que no tenía ojos mas que para los carteles de salida y casi sin darnos cuenta llegamos a Colindres, mucho mas pequeña y menos congestionada. Nos paramos junto a un puente que cruza parte de la ría y por allí estuvimos paseando un buen rato, ya no hacía tanto calor y el entorno pesquero era muy agradable. 

Colindres
Para seguir siempre por la costa seguimos hasta Santoña bordeando toda la bahía que a esas horas de la tarde, con el sol ya muy bajo, ofrecía un espectáculo precioso con unos contraluces que no sé si hemos sido capaces de reflejarlos bien en las fotos. Llegamos hasta un cruce con dirección al penal del Dueso y nos planteamos que no era una zona muy apropiada para buscar un sitio donde pasar la noche. Regresamos por la misma entrada y en dirección a Santander, recordando la localidad de Noja, donde mi querido y recordado primo Pepe tuvo una casita, nos decidimos a buscar en esta zona y... otra localidad infestada de veraneantes. Llegamos hasta un Restaurante junto a la playa y a la salida del pueblo, donde vimos otra autocaravana aparcada en un sitio amplio por lo que decidimos que primero daríamos una vuelta y luego veríamos si es un sitio factible para pasar la noche. ¡¡Si hubiésemos sido adivinos!!.   Recorrimos la línea de playas que ofrece un paisaje absolutamente original. Muy al fondo se adivinaban las luces de la bahía de Santoña, es un sitio muy recomendable para conocer.




 Regresamos ya anochecido y vemos que en la otra autocaravana estaban cenando. El sitio amplio y despejado, vimos pasar varios vehículos de la policía local sin que nos dijesen nada, pues ya está, a cenar y a dormir. El cansancio hace mella y enseguida cogemos el sueño, pero.... aparcan junto a la auto dando voces, nos despertamos, me asomo y no parecen mas que simples jovenzuelos que van de marcha por ahí, pero el por ahí resulta que era allí mismo.   Llegan mas coches con la música a tope y aquello poco a poco se va convirtiendo en uno mas de esos fenómenos tan frecuentes en nuestro país. El famoso “botellón” que en toda localidad "moderna" parece que tienen que ofrecer, si nó, no son "modernos". No son localidades dignas de ser “guays”. La llamada al veraneante. El consentimiento de semejante actividad en aras de la economía fácil y rápida aunque sea a costa de la gente que lo sufre.
Que fuerte cabreo, a las tantas de la madrugada y rodeados de una marabunta desmadrada. Venga, fuera de allí, antes que esta gente pierda las composturas. Vístete, recoge algunas cosas y cuando arranco y enciendo las luces, ¡no podía salir de allí¡ rodeados por todas partes. A duras penas pude ir moviéndome, teniendo que parar incluso cuando alguno, que no sabía ni por donde iba, se ponía delante de la auto, tambaleándose borracho perdido. Un auténtico numerito. No solo era en el aparcamiento, estaban por todas las calles cercanas a la playa. Y la policía por allí mirando. En fín. Cuando conseguí enfilar en dirección a la salida del pueblo había mas gente que cuando llegamos por la tarde.

Playas en Noja
Desde que nos despertaron la primera vez hasta que salimos del pueblo pasaron muchas horas y faltaba poco para amanecer, no obstante nos detuvimos en una gasolinera pequeña que estaba cerrada a relajarnos y descansar lo mas posible. ¡¡Qué gratificante!! terminar así las vacaciones. Decidimos dar por concluida nuestra primera incursión en éste mundillo porque ya no teníamos mas días y francamente, ésta gente nos quitó de golpe las ganas de mas aventuras por ahora.

Miércoles 29 de Julio

Y así con un  molesto “duermevela” nos decidimos a ponernos en marcha y del tirón hasta Madrid. Sin mayor historia todo el viaje de vuelta . Ya solo me preocupaba de los carteles que indican ..a Madriiiiid!.  Crucé por el puerto del Escudo hacia la meseta, la propina del viaje. Precioso todo el entorno pero exigente aún hoy en día. Luego el puerto del Páramo de Masa, Burgos, Somosierra, calor y mas calor, hasta que llegamos a eso de las 17:30.
Relatado con la perspectiva que da el tiempo es evidente que se podría hacer un resumen diciendo que la experiencia es un grado a tener muy en cuenta. Los inconvenientes y problemas surgieron solo de esto, sin embargo, los buenos momentos son nuestros, por nosotros mismos.
Nos dio la sensación de saber optimizar, con el tiempo, el mundo de la autocaravana para encontrar lo que siempre hemos ido buscando; tantas cosas y tantos sitios que no conocemos.


Siguiente viaje: Lisboa y alrededores, Semana Santa 2010 (1)


Si te ha gustado esta entrada y la información que incluimos te ha sido útil..... agradecería tu g +1
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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Acabo de leer el relato de tu primer viaje en autocaravana, casi te puedo asegurar que hemos tenido parecidos problemas, pero lo que más me a gustado es ver que no solo yo me mosqueé y me enfade al tenerlos, tanto los problemas del vehículo, como los de estancias, y recorrido "pero cuanto se aprende".
Estoy buscando una ayuda pues quiero ir al norte, no estoy seguro si hacia País Vasco o Asturias, por eso me he topado con tu relato el cual me parece bastante recomendable a ser por las aglomeraciones de verano, yo pienso salir el 26/08/2011, y pienso que en esa fecha no abra tanto tráfico ni veraneantes.

elviajerosinprisa dijo...

Anónimo: Las novadas todos las tenemos que pasar y es un consuelo ver que no somos los únicos jeej.Te mando un privado, estoy a tu disposición con la ayuda que necesites.
Un saludo

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