ACOMPÁÑANOS EN NUESTROS VIAJES

7 feb. 2011

NORMANDÍA Y LA BRETAÑA (15) DINARD y CAP FREHEL


DOMINGO 22 DE AGOSTO, 2010

  Dormimos con total tranquilidad, lo que por otra parte, continuaba siendo la tónica general del viaje y salimos bien descansados con dirección a lo que creíamos iba a ser otro destino interesante. Así lo teníamos previsto. Pero caímos en el error que frecuentemente se comete con estos dos lugares. Confundimos Dinard con Dinam. Ambas están muy cerca de Saint Malo pero no tienen absolutamente nada que ver. Nos dimos cuenta cuando llegamos a Dinard, que resultó encontrarse al otro lado de la bahía de St. Malo, justo enfrente, pero en absoluto se parecía a las fotos y referencias que traíamos sobre Dinam. Esta otra se encuentra mas en el interior y por lo visto tiene un casco histórico en donde sí merece la pena hacer una visita con detenimiento.


  Como no tenía referencias por coordenadas, me fié de la memoria para recordar el nombre y ahí se produjo el error y es que en esto de la memoria los años no perdonan.. Con el mapa en la mano dijimos...ahí está, pero tratándose de Dinard y no de la pequeña ciudad medieval junto a un río y que recordábamos haber visto fotos y folletos como muy recomendable.
  Nos fuimos adentrando en Dinard buscando en principio solo un sitio para aparcar y como siempre, cuando no conocemos el terreno que pisamos, evitamos adentrarnos en el centro de los núcleos de población, más si son antiguos, por aquello de las estrecheces repentinas de las calles en donde inesperadamente no puedes girar en la esquina, ni puedes dar marcha atrás. Con una o dos experiencias de quedarnos engatillados sudando la gota gorda ya tenemos bastante.


  Circulamos largo rato dando muchas vueltas sin encontrar ni un solo parking. Tuvimos que salir un poco mas hacia las afueras, hasta que localizamos una Ac francesa aparcada en los aledaños de un colegio, cerrado por ser Domingo, y siguiendo la tradición de todo buen autocaravanista, si ves una ac aparcada es buen sitio y te pone junto a ella, en la rue Gouyón Matignon, D-786.  N-48º 37.409  W-02º 03.818, un lugar espacioso y tranquilo.
  Desde allí nos dimos una pequeña caminata hacia el centro orientándonos por pura intuición hasta que dimos con una plaza amplia y ya cerca del mar . Un gran mercado de abastos nos incitó a entrar. Compramos pan francés y unos pastelitos para matar el “gusanillo” de media mañana. Echando un vistazo por encima casi todo estaba mas caro que en España.


  A esas alturas, enseguida comprendimos por qué esta pequeña ciudad tenía un tráfico tan denso y por qué nos costó tanto encontrar un solo hueco para aparcar.  Se celebraba un mercadillo popular al aire libre ocupando todas las calles cercanas al puerto y estaba lleno de gente . Paseando entre sus variados puestos artesanales, descubrimos una peculiaridad poco frecuente de ver en los mercadillos de nuestro país.
   Al margen de los profesionales de la venta ambulante, se instalaban vecinos de la localidad, algo similar a lo que vemos en las películas americanas familias al completo en ocasiones, vendiendo toda clase de objetos habituales que todos tenemos en nuestros hogares juguetes que ya no se usan, material escolar, libros y cuentos, objetos de toda índole que nosotros estamos habituados a que cuando ya no nos sirven porque los niños han crecido o porque han dejado de cumplir su función, sencillamente los llevamos al punto limpio o los tiramos. Un mercado popular donde tantas y tantas cosas que deambulan años por nuestros hogares sin usar, se “reciclan” y vuelven a la “vida” dándoles un valor a las cosas que nosotros hemos perdido creyéndonos ser una sociedad rica. Seguro que todas las familias que observamos vendiendo sus “trastos inútiles” al aire libre no necesitan para nada el importe de sus ventas, sin duda se trata de un ejercicio de sentido común ante el consumismo tan desbocado que impregna toda la sociedad occidental en la que vivimos. 

  He querido ver en esto, un pequeño ejemplo de la diferencia entre nuestra sociedad y la europea en general, francesa en este caso, y ponerlo como ejemplo para cuando se habla de las diferencias sociales, aún existentes, entre España y el resto de Europa y frenar un poco la euforia de quienes piensan que ya estamos a la altura de todos ellos.... creo que no, que después del AVE y de la copa del mundo, en nuestro querido país nos queda mucho por aprender.
 Rectifico, acabo de ver en la tele que en Carabaña, un pueblecito de Madrid, acaban de inaugurar un mercadillo en este plan. ¡ Bién por la gente de Carabaña !


  Estamos en Dinard, nos hemos equivocado y no conocemos Dinam, pero lo bueno de los viajes es que si vas con los ojos abiertos, siempre observas cosas interesantes. Siempre te enriqueces.


  Salimos del centro y caminamos entre villas señoriales y añejas hacia la parte mas alta del pueblo y es cuando descubrimos que ciertamente no estamos en el sitio que creíamos. Enfrente de nosotros aparece Saint Malo casi “a tiro de piedra” al otro lado de la bahía.


  A pesar de encontrarnos en una localidad residencial y vacacional con un ambiente de alto “standing” y de rancio abolengo, todavía perviven restos de la antigua localidad marinera con vestigios de sus actividades pesqueras concentrados en el antiguo puerto que no es mas que una cala pequeñita, ahora rodeada de lujosos restaurantes.

   No encontramos la oficina de turismo, total, como nunca encontramos folletos en español casi nos da igual, así que fuimos a nuestro aire descubriendo un paseo que bordea todo el pueblo por la parte alta a lo largo de la línea de costa y que posiblemente ofrece las mejores vistas.

  
Aunque no hay especiales lugares que visitar, se repite la constante característica de toda la costa bretona francesa. Por donde te dejes caer disfrutarás de cualquier sitio, elegantes, bonitos, muy cuidados, rebosantes de flores y siempre muy agradables para pasear relajadamente.



  Visto lo visto, nos volvemos a la auto y decidimos dirigirnos a otro lugar no muy lejano pero ahora se trata de buscar un espacio natural para cambiar la perspectiva de las visitas después de haber recorrido varias ciudades. Se trata del cabo Fréhel  y el fuerte medieval de La Late.


  Otra vez sin tener las coordenadas, nos toca indagar en el mapa porque el navegador solo nos dirige a la ciudad de Fréhel y no conoce el espacio natural del cabo.
  Al llegar a ése pueblo nos encontramos con otro mercadillo popular y todo son desvíos por callejuelas estrechas. Nos cuesta encontrar indicaciones que nos lleven al cabo y no hacemos mas que dar vueltas entrando y saliendo. Otra vez recurriendo a la intuición y experiencia de veteranos viajeros nos vamos hacia el mar hasta que me decido a parar porque reconocemos que andamos perdidos.
Por cierto, ¿De donde viene la “infamia” que asegura que los hombres no preguntamos cuando nos perdemos?.... bueeeeeno, reconozco que a menudo me empuja un poquito mi contraria.
  Con el mapa en la mano me dirijo a una pareja de moteros alemanes y les pregunto sin ningún pudor y en perfecto castellano, que donde puñetas está el famoso cabo. Una oronda teutona vestida de cuero me contesta en su perfecto idioma de Goethe algo que no entendí, claro, pero que comprendí enseguida porque extendiendo su brazo me señala con una socarrona sonrisa donde se encontraba . Allí a lo lejos, por encima de nuestras cabezas, se veía perfectamente pero en dirección contraria a como circulábamos. DANKE SCHÖN, le contesté también con otra  sonrisa de agradecimiento, como si yo supiera alemán, jeje.


  Con el mar a la izquierda fuimos subiendo por unos parajes desprovistos de arboleda hasta que nos encontramos con la indicación de un parking de tierra solo para autocaravanas aunque no se permitía la pernocta  D34-A. N48º 39.772  W02º 20.696.  . Nos detuvimos pensando que sería interesante llegar andando hasta el cap Frehel Aunque parecía un buen sitio para estacionar y visitar los alrededores con acantilados y playas pequeñitas, pronto nos dimos cuenta que todavía estaba muy lejos y la tarde avanzaba. Volvimos de nuevo a la Ac y subimos hasta la entrada al parking donde nos encontramos una pequeña sorpresa. 10 € por aparcar aunque fuese solo un rato. Daba igual diez minutos que todo el día. No tuvimos mucho que pensar nos largamos sin entrar, porque de ahí mismo sale una carretera bien indicada hasta el Fuerte de La Late a muy pocos kilómetros. Estos franceses a veces se pasan varios pueblos. Allí nos dirigimos encontrando un aparcamiento decente aunque bastante lleno y gratis con varias autocaravanas, no se si dispuestas a pasar la noche o no. N 48º 39.861 W 02º 17.563 


   El acceso al fuerte se hace por un camino de tierra bordeado de vegetación a la altura de nuestras cabezas e inmerso en un tupido bosque, con el mar al fondo, precioso.
  Nos apetecía visitarlo porque sabemos que varias películas se han rodado aquí, además se trata de una construcción poco habitual en toda esta zona, pero al llegar a la barrera de entrada nos topamos con un personaje siniestro, un grotesco arlequín bastante bebido, de “cháchara” con unos amigotes también algo beodos indicando a todo el mundo que ya estaba cerrado. Un chasco más, pero sabiendo los horarios que aquí se llevan, no nos sorprendió ya que era mas o menos las seis de la tarde.


  Entonces nos dedicamos a pasear por alguno de los numerosos caminos claramente delimitados que recorren todo este espectacular entorno de bosques y acantilados. Unos de ellos llega hasta el Cap Frehél, pero indicaban una hora de caminata. Sin intención de llegar hasta el final por allí nos adentramos durante un buen rato disfrutando de unas vistas preciosas. Los dos lugares que no hemos conseguido visitar los hemos visto con otra perspectiva no menos interesante.



  Algo cansados de un día con pocos kilómetros pero con mucho jaleo de circulación, nos dedicamos a localizar el área mas cercana para dar por concluida la jornada. En estas ocasiones solo tengo palabras de halago hacia  el “tonto” que si bien a veces nos mete en algún berenjenal que otro, hoy nos ofrece su mejor versión. Una vez encendido aparecen en la pantalla los iconos de las áreas mas cercanas a nosotros y solo tenemos que tocar una de ellas para que nos dirija con precisión. Y así fue. Nos condujo otra vez por carreteras y pueblos que ya habíamos pasado anteriormente hasta un área despejada, cómoda y tranquila. N 48º 39.050 W 02º 21.151.  Muy cerca de Fréhel pueblo, entre  D34-A y La Ville Rovault. Área donde solo pagas si utilizas el borne de servicios tal y como hicimos nosotros. Vaciamos y cargamos agua por 2,50 € pagando con tarjeta de microchip. Los diez minutos de recarga me sobraron para el depósito de 140 litros aunque rellené solo 120.


  En el área estaban varias autos francesas cenando en el exterior con sillas y mesas desplegadas a pesar de que en la entrada se anunciaba claramente el comportamiento que todos conocemos con respecto a la utilización de las áreas. No sé si en el caso de poca ocupación donde sobra espacio por todas parte, los franceses consideran una excepción permisible a todas estas normas.


Si te ha gustado esta entrada y la información que incluimos te ha sido útil..... agradecería tu g +1
recomienda este blog en google.

SIGUIENTE ENTRADA: QUIMPER

2 comentarios:

Marcos dijo...

No sabes cuán valiosa es tu información y lo agradecidos que estamos. Es mi primer viaje en Autocaravana y ya veremos que tal sale la cosa.
Nosotros no llegaremos tan lejos pues Normandía ni la pisamos..es lo que tiene el alquiler de la auto...que tú quieres más y tu bolsillo se resiste a ello.
Mil gracias por hacernos la aventura más sencilla.
Y mi más sincera enhorabuena a la pintora..absolutamente genial
Saludos

elviajerosinprisa dijo...

Hola Marcos:
Es para nosotros una gran satisfacción saber que nuestras experiencias les son útiles a otros viajeros. Esperamos que vuestras vacaciones sean de lo mas gratificantes y os enganchen a este mundillo.
Acabamos de regresar felices. Este año teníamos previsto Bélgica y Holanda pero ya sabéis, las circunstancias nos han hecho cambiar a destinos mas cercanos, norte de Portugal y Galicia, no obstante ha sido estupendo.
Un abrazo y muchas gracias por el comentario.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...